
Hace apenas unos meses, Sozu era principalmente una hipótesis.
Una idea nacida desde una observación simple: mientras las finanzas digitales avanzan rápidamente para quienes ya están bancarizados, millones de personas y organizaciones en Latinoamérica siguen dependiendo de procesos manuales, lentos y costosos para recibir, administrar y distribuir dinero.
La oportunidad de transformar esa idea en un producto concreto llegó a través de el SCF Instawards, un programa impulsado por la Fundación de Developers de Stellar que entrega financiamiento rápido a equipos que están construyendo soluciones concretas sobre la red.
Conocí Instawards a través de la comunidad Stellar. Como embajador de Stellar en Chile, llevaba meses explorando cómo combinar billeteras autocustodiadas, USDC y experiencias de usuario simples para resolver problemas reales de distribución financiera. Cuando apareció la oportunidad de postular, el objetivo era claro: demostrar que era posible conectar organizaciones sociales, infraestructura blockchain y beneficiarios finales en una experiencia coherente y accesible.
La propuesta fue seleccionada.
Más allá del financiamiento, la selección representó algo mucho más importante: una validación temprana de que el problema que estaba intentando resolver era relevante para el ecosistema. También significó asumir una responsabilidad concreta. Durante cuatro semanas, la pregunta dejó de ser si la idea tenía sentido y pasó a ser si podíamos construir una versión funcional que conectara todas las piezas necesarias para operar en el mundo real.
Lo que siguió fue un proceso intenso de diseño, integración y aprendizaje.
Porque construir una billetera es una cosa.
Construir una red de distribución que conecte organizaciones, infraestructura financiera y personas reales con un interfaz intuitivo, simple y seguro es algo completamente distinto.
Al finalizar este ciclo, Sozu dejó de ser solamente un concepto de producto.
Se convirtió en una prueba funcional de cómo una organización puede distribuir fondos digitales sobre Stellar utilizando una experiencia moderna, segura y accesible para sus beneficiarios.

Impacto: qué cambia para cada actor
Todo el proceso de incubación comenzó unas semanas antes de Devconnect en Buenos Aires. Con la selección del proyecto en Funding The Commons, un programa de Protocol Labs para tecnología Crypto aplicada a bienes públicos. 10 dias más tarde di el primer pitch de Sozu, en una isla en Tigre rodeado de builders legendarios, y recuerdos de noches épicas hackeando y conversando sobre mi approach a privacidad con un dynamic public account al fundador de Tor Project, Roger Dingledine. El resultado fue una base solida de valores y principios técnicos para lograr una cuenta invisible y confiable, cryptográficamente segura y accesible para todo tipo de usuarios que nunca haya escuchado ni entendido de crypto.
El MVP que desarrollé en esos 10 días fue básico pero prometedor y me permitió tener una conversación con una fundación enfocada en distribución de microcréditos, educación financiera y gestión de negocios a emprendedoras de barrios vulnerables en Buenos Aires. Para organizaciones como MUJERES 2000, el impacto de SozuPay es operativo.
Instawards permitió construir una forma mucho más simple de distribuir ayuda, microcréditos o subsidios sin depender de planillas de cálculo frágiles, conciliaciones manuales ni logística basada en efectivo. En lugar de coordinar sobres, recibos y llamados telefónicos, una organización puede crear campañas, cargar beneficiarias, definir montos y gestionar invitaciones desde una plataforma diseñada específicamente para su operación diaria.

Para las beneficiarias, el impacto es acceso.
Reciben una billetera que puede mantener saldo en USDC, mostrar el valor actual en fiat local y funcionar directamente desde un teléfono móvil y utilizar passkeys en lugar de frases semilla o contraseñas complejas. Más importante aún, les abre la puerta a una red financiera programable donde la ayuda, el ahorro y el crédito pueden operar sobre una infraestructura abierta.

Para Stellar, el impacto es distribución.
Sozu deja de ser solamente una wallet experimental y comienza a convertirse en una capa de experiencia de usuario capaz de conectar personas reales con la infraestructura existente de la Stellar Disbursement Platform (SDP). La integración no es teórica: conecta una organización real, un servidor SDP operativo y una billetera de beneficiaria capaz de completar todo el flujo.
Ese es quizás el resultado más importante de este ciclo.
Sozu ya no demuestra únicamente una wallet.
Demuestra un circuito completo de distribución:
ONG → Panel SozuPay → SDP → Sozu Wallet → USDC en Stellar → Beneficiaria
Un flujo real, verificable y ejecutable de punta a punta.

El verdadero desafío: hacer que todas las piezas hablen el mismo idioma
A simple vista, muchas de las tareas realizadas durante estas cuatro semanas podrían parecer correcciones técnicas o mejoras puntuales.
En realidad, el trabajo consistió en algo más profundo: lograr que sistemas diseñados de forma independiente pudieran operar como una sola experiencia.
Hubo que alinear autenticación mediante passkeys con los modelos de cuenta de Stellar.
Un desafío en el principio fue resolver la incompatibilidad entre passkeys (WebAuthn) y los modelos tradicionales de firma Ed25519 utilizados por las cuentas de Stellar. Aprender a construir, serializar y firmar transacciones utilizando XDR, hashes y flujos de validación seguros.
Hubo que conectar SEP-10 con SEP-24.
Hubo que coordinar cuentas inteligentes C con firmantes G derivados desde passkeys, transformar registros CSV en procesos confiables de validación de identidad y sincronizar la lógica de tenant de SDP con los flujos reales de producción.
Y, sobre todo, hubo que convertir protocolos complejos en una experiencia que cualquier beneficiaria pudiera completar desde su teléfono.
Durante la última etapa del proyecto, esta alineación se tradujo en desafíos concretos.
Las sesiones SDP debían reiniciarse correctamente cuando una usuaria cambiaba de cuenta.
SEP-10 debe firmarse siempre con el firmante correcto derivado desde la passkey.
SEP-24 debe registrar por defecto la cuenta inteligente de la beneficiaria.
Los procesos de OTP requerían mensajes más claros y validaciones más robustas que las de plantilla.
Las smart accounts necesitaban una estrategia coherente de firmado y pago de comisiones.
Y toda la experiencia debía comportarse correctamente dentro de una PWA móvil, tanto en iOS como en Android.
Cada uno de estos problemas comenzó como un bug.
Pero terminó convirtiéndose en una decisión de arquitectura.
Cada corrección obligó a responder preguntas fundamentales:
¿Quién firma realmente una transacción?
¿Quién paga las comisiones?
¿Quién es la propietaria efectiva de una cuenta?
¿Qué dirección recibe los fondos?
¿Qué información es confiable para el operador?
La consecuencia fue una plataforma considerablemente más robusta.
No porque los problemas desaparecieran, sino porque quedaron integrados dentro del diseño del sistema.

Lo shippeado.
Al cierre del ciclo, Sozu logró cumplir todos los entregables dentro del alcance del Instawards además de un sistema de visualización de flujo de caja en tiempo real, que nació como necesidad durante el proceso de desarrollo de la wallet del beneficiario.
Sozu Wallet como proveedor SDP
Sozu Credit ahora soporta el flujo completo de onboarding requerido para distribuciones basadas en SDP.
Las beneficiarias pueden recibir una invitación, verificar su identidad, registrar una passkey, completar autenticación SEP-10, registrarse mediante SEP-24 y terminar con una billetera lista para recibir USDC sin abandonar la experiencia de Sozu.
Una narrativa pública más clara
SozuPay también evolucionó desde una herramienta técnica hacia una propuesta de valor comprensible para organizaciones.
La nueva landing comunica de forma directa los beneficios operativos:
Distribuir fondos en minutos.
Reducir trabajo administrativo.
Mejorar seguimiento y conciliación.
Modernizar programas de ayuda y microcrédito.
La meta no era explicar blockchain.
Era ayudar a una organización a imaginar su programa funcionando sobre Sozu.
Los fundamentos del dashboard para ONG
Se estableció la arquitectura base para:
Crear campañas de distribución.
Gestionar desembolsos.
Administrar tesorería y top-ups.
Invitar beneficiarias.
Monitorear estados y auditoría.
Todavía queda trabajo por delante, pero la estructura ya permite operar pilotos reales sin volver a depender de hojas de cálculo para mantener el control.
Una arquitectura viva
Quizás el resultado más importante es que la arquitectura ya no existe solamente en diagramas.
Existe en producción.
Una organización puede operar desde el dashboard de SozuPay, generar invitaciones mediante SDP y permitir que una beneficiaria termine recibiendo USDC dentro de Sozu Credit, con una ruta clara para utilizar esos fondos dentro del ecosistema Stellar.
En cuatro semanas, Instawards permitió transformar una idea en una demostración funcional de infraestructura.
Una prueba concreta de cómo puede verse la distribución de ayuda, subsidios y microcréditos cuando organizaciones y beneficiarias interactúan a través de una experiencia moderna construida sobre Stellar.
Y, quizás más importante aún, una señal de lo que viene después.
Próximos pasos
Este MVP representa la primera capa de la red Sozu, incorporando identidades comerciales mediante Sozu Tags, historial transaccional y una experiencia de pago moderna con autenticacion de passkeys y llaves autocustodiadas para pagos P2P de forma rapida y simple, que servirá como base para futuras integraciones de USDC, pagos NFC, transferencias entre usuarios, herramientas financieras para comercios y la infraestructura de dinero programable sobre Stellar.
Cerrando el proceso de Instawards el proximo paso es desarrollar y validar el MVP de SozuPay Checkout y POS con comercios reales, permitiendo la creación de cobros mediante códigos QR dinámicos y enlaces de pago simples, con conciliación y liquidación operadas inicialmente por Sozu Capital, pero mas importante resolviendo la ultima milla del pago de beneficiarios con SozuPay, el Offramp en programas de distirbución, completando la viabilidad de SozuPay para su primera distribución de donaciones, y abriendo el camino tanto como herramienta de alto impacto tanto frente a emergencias nacionales y catástrofes que requieren de distirbución rápida, simple y trazable, como también pagos P2P para negocios.



