Por un pasillo de piedra, bajo paraguas amarillos y negros colgados del techo, avanzaba una fila larga de gente con mochilas. El lugar era una ex estación de trenes de Lisboa y ahí empezó HackMeridian, el hackaton de Stellar previo a la conferencia Meridian 2026: el domingo 25 de octubre, a las 9:00 de la mañana.
El lunes 26, a las 12:00, cerraban las entregas. Los builders tenían 27 horas para construir algo sobre Stellar, y había premios que no alcanzaban para todos. Y casi todos querían ganar. Mucha gente había llegado ese mismo día, algunos tras viajes de hasta 24 horas.
La estación tenía algo de underground, muy “de lugar de hackers”, aunque hiciera bastante frío.
Ocho proyectos y un lugar para dormir
Casi todos los chilenos durmieron en el venue. Bruno Miranda es uno de los ganadores de Instawards Chile, el programa de Tellus y Stellar Chile, con ArcusX. Para él, «hubo mucha presión por parte del evento en cuanto a terminar antes de tiempo».
Diego Poveda participaba en su primer hackatón presencial. Su proyecto, Local402, permite cobrar en la moneda local del vendedor y recibir el monto exacto en USDC. Ya había ganado el track general de Find Your Way, el hackatón de Tellus y Stellar Passport.

Diego describe el lugar como «un ambiente súper competitivo» donde «se ve a mucha gente en modo focus».
Compitieron y se ayudaron
Entre equipos que competían circulaba ayuda: código, diseño de interfaces, ideas. Los mentores estaban disponibles para resolver dudas y dar feedback a quien lo pidiera. Todo fue muy respetuoso.
Un hackaton reparte el premio entre pocos. Acá la ayuda circulaba entre muchos equipos. Al pasear por el venue, vimos que casi nadie programó a mano: la gran mayoría trabajaba con Claude Code, Codex y Grok Bot.
Había gente de todas partes del mundo, y para Alex Hernández, líder de Stellar Academy en Chile, eso es lo que más vale: «poder compartir con personas de otros lugares, con otras experiencias, otras culturas y así ampliar nuestra visión».
Su proyecto, Kuyfi, revisa contratos ya desplegados en Soroban, la capa de contratos inteligentes de Stellar, sin necesitar el código fuente de esos contratos.
Antoine Jardez, de Francia, llegó sabiendo poco: «Casi no sabía nada de Stellar, solo hice el taller y aprendí todo acá». Con su equipo usaron IA para entender cómo funcionaba todo. Su proyecto, BioLicensing, tokeniza patentes de moléculas y reparte las regalías entre inversionistas en la red de Stellar.
Hakeemullah Yousufzai, estudiante internacional en París, viajó a Lisboa con una idea para Pakistán. Su plataforma, PayRaast, permite que una persona cobre con un link o un código QR y que su cliente pague en USDC sobre Stellar. Era su primera vez en la red: «Fue muy desafiante y de mucho aprendizaje».
Los finalistas y un side event
Cerradas las entregas, la organización anunció los finalistas de las dos rutas del hackaton. Genesis es para quienes convierten una idea nueva, un prototipo temprano o un problema que merece solución en un producto funcional; Scale, para builders con experiencia y equipos que llevan un producto existente o un concepto ambicioso hacia producción.
En Genesis: ZKross, 4Ward, Booker Bob y Nest. En Scale: Alloy y TroqPay.

Después del anuncio, el lunes a las 18:00, el equipo de Tellus organizó con el apoyo de Pollar el Global Mixer, un side event con tragos y karaoke al que llegaron más de 100 personas. Ahí también se entregó nuestro fanzine, hecho por el autor de esta nota con el apoyo de Tellus y con diseño de Ian Dahm.
Las actividades siguen: el 28 y 29 de octubre es Meridian 2026, la conferencia de Stellar, en el Convento do Beato.
«Al final igual estamos todos avanzando en la misma recta», dice Bruno Miranda de sus compatriotas.


